Preparación

  1. 01

    Calienta en un cazo pequeño la miel, 2 cucharadas de agua, los copos de chile y la ralladura de limón. Deja que burbujee unos 3 minutos, hasta quedar almibarada.

  2. 02

    Pon el calabacín rallado en un colador, añade la sal y déjalo escurrir 30 minutos. Después, exprímelo con las manos hasta retirar toda el agua posible.

  3. 03

    Mezcla las dos harinas con el sésamo y la pimienta blanca. Incorpora menta, halloumi y calabacín; agrega los huevos y las cebolletas y remueve hasta obtener una masa espesa.

  4. 04

    Calienta 1 cucharada de aceite vegetal en una sartén antiadherente de fondo grueso. Pon 2 cucharadas colmadas de masa por tortita y aplánalas.

  5. 05

    Fríe las tortitas unos 2 minutos, hasta que la base esté dorada. Dales la vuelta, presiónalas con la espátula y cocínalas unos minutos más, hasta que estén doradas y el centro haya cuajado.

  6. 06

    Escurre las tortitas sobre papel de cocina, sazónalas con sal marina y rocíalas con la miel picante al servir.

Señales para acertar

El calabacín bien exprimido queda compacto y ya no desprende líquido en el colador.

Dos cucharadas colmadas deben formar una porción de masa espesa que conserve la forma antes de aplanarla.

No des la vuelta hasta que la base esté bien dorada; después, aplana ligeramente la tortita con la espátula.

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